Las tuberias y accesorios REPOLEN® Tubería
de exteriores, se fabrican en Polietileno. Son inodoras, insípidas y atóxicas,
lo que permite su uso en las conducciones de agua para consumo humano y en
las de tipo alimentario.
Su escaso peso facilita su transporte y almacenamiento, soportando temperaturas
bajas hasta -20ºC a la intemperie sin deteriorarse.
Su terminación interior lisa (pulido espejo) impide la formación de incrustaciones
y, por ello, las tuberías y accesorios REPOLEN® manifiestan una pérdida de
carga muy inferior a la de otros materiales. Resisten a los ácidos inorgánicos
(clorhídrico, sulfúrico), álcalis, detergentes, rebajadores de tensión, aceites
minerales y productos de fermentación y alimenticios.
Las tuberías REPOLEN® son flexibles, lo cual acelera la instalación (se curvan
en frío), adaptándose a las irregularidades de paredes y suelos.
Resistencia a las radiaciones
Los tubos y accesorios REPOLEN® resisten las radiaciones solares, pues los
rayos UV no atraviesan el material gracias a su coloración negro humo. Ha
demostrado su larga vida calculada en 50 años a temperatura media de 20ºC
sin acusar (ni causar) deterioro alguno.
Resistencia frente a agentes orgánicos
No se conocen casos de que tuberías de PE hayan sufrido los efectos no de
roedores ni termitas, ni siquiera de microorganismos, siendo resistente a
cualquier corrosión microbiana (no proliferan en su superficie bacterias,
hongos o esporas).
Sanidad del sistema REPOLEN®
Los materiales empleados para su producción, cumplen las normas europeas sobra
plásticos sanitarios 90/128, 92/39 y 93/9/CEE. También las Normas europea
y de EE.UU. sobre instalaciones alimentarias y sanitarias. Responden a las
Recomendaciones Alemanas KTW para instalaciones de agua potable. El Instituto
Fresenius ha demostrado que las tuberías de Polietileno son aptas para el
transporte de agua mineral sin alterar sus cualidades.